mercredi 26 février 2020

LOS AMANTES DE TERUEL (por Felipe M)


Cuento inspirado en la leyenda de los amantes de Teruel

Isabel vivía feliz al amparo de un castillo turolense cuyo gobernador era su padre.  Ella tenía todas sus comodidades  en el palacio, pero, como ocurre a menudo a los jóvenes consentidos, el cariño familiar no era suficiente para borrar esa impresión de confinamiento de seguridad entre esas murallas. El aburrimiento la pillaba cada vez más, y la chica necesitaba agrandar su espacio vital, así que se le permitió salir de las murallas para pasearse por el campo en los alrededores de la fortaleza bajo la vigilancia de una pequeña escolta y de un guardia apostado en la atalaya, encargado de dar la alerta con campanadas en caso de que ya no estuviera al alcance de su vista o que  cualquier peligro estuviera avecinándose. Cada día Isabel alargaba un poco más su perímetro de exploración. A veces el castillo desaparecía detrás de un cerro. Se daba La alarma y era la señal que la pequeña comitiva tenía que regresar. Lo del señal era un arma de doble filo. Las bandas enemigas, los árabes, los maleantes, al oír la señal,  sabían que una posible presa se encontraba alejada de la protección de la tropa del castillo.
Ese día, Isabel y sus acompañantes  oyeron tocar a rebato las campanas del castillo y no le hicieron mucho caso porque pensaban que solo  fue la inquietud de la guardia por perderles de vista  que desencadenó la alerta.
De repente oyeron cabalgatas y ya no tenían tiempo para huir y alcanzar la protección del recinto amurallado.
En un instante, fueron rodeados de jinetes árabes, de apariencia espantosa, riendo a carcajadas, gritando de alegría a la idea de haber capturado esa hermosa joven mujer que parecía ser un valioso botín por el comercio de rehenes, los que era generalmente el objetivo de aquellas algaras.
Ahora sí, Isabel comprendió el doble sentido de la señal.  No fue dada por su distanciamiento del castillo sino por el acercamiento de una tropa desconocida.
Pero ¿Qué está pasando? De pronta los gritos se hicieron cada vez más fuertes, expresando más el miedo y la inquietud que la alegría de unos minutos antes.
La señal no se había parado todavía. Apareció otra tropa, lo que espantó a los árabes que se largaron a toda prisa,  con todas sus destrezas a caballo.
Gracias a Dios, los jinetes de la hueste recién llegada no parecían hostiles, eran cristianos . El capitán de ese pequeño ejército se presentó a Isabel. Su nombre era Diego y su misión lo había llevado a esos parajes . Era un hombre guapo, alto, moreno, con ademanes de caballero, incluso de gentilhombre.
Isabel lo miraba con una mezcla de gratitud y de admiración.  La admiración fue compartida, y el encanto que emanaba de Isabel tuvo un efecto demoledor en los pensamientos del joven capitán. Tal como el pez en la mar, veía el dulce cebo pero no el anzuelo.
Empezó a entablar conversaciones con Isabel, le contó su vida, sus hazañas en las batallas en las que  tuvo que participar. Ya no podía parar de hablar, como si, al callarse, se hubiera roto el hilo que sentía  tejerse entre los dos. Isabel resplandecía de contento, por fin algo nuevo en su vida y se puso a hacer castillos en el aire. La manera de ser de este caballero la encantaba.
- - "Tal vez este hombre podría cambiar mi porvenir y aportarme una felicitad renovada aunque nunca he sido desdichada. ."
 Y finalmente le confesó que ser mimada por los padres ya no cumplía sus sueños y que esperaba un futuro diferente.
 Era más de lo que Diego esperaba oír, y él le confesó que de conquistar su corazón fuera la mayor de todas las conquistas  que  había hecho hasta la fecha y que podía esperar hacer después.
Pero, Diego, que conocía el padre de Isabel no pudo eludir de hablar de la enemistad que reinaba entre las dos familias rivales en la lucha por el poder y las influencias .
 ¿Se opondría a su relación con Isabel? ¿Acaso tenía otros planes preparados para su hija?
 Pero por su intervención en el caso presente, que finalmente puso a salvo su hija, y quizá le habrá salvado la vida,  se puso a esperar que  granjearía los favores del gobernador.

 Un destacamento había venido al rescate y ,muy bien escoltados, alcanzaron  el castillo al anochecer. El gobernador no puso mala cara, y aun se mostró muy feliz por recoger a su hija sana y salva y felicitó a Diego por su apropiada intervención. Ordenó que se preparara un banquete en su honor.  Su actitud incentivó a Diego, en el banquete hablaron de cualquier cosa y finalmente Diego pidió al gobernador permiso para casarse con su hija. El gobernador no quiso negarle de inmediato su acuerdo pero ni se lo garantizó. " Tengo que ponerte a prueba. Tu Diego tienes que participar en la próxima expedición que estoy preparando  y que estará dirigida por Álvaro. Tendrás que aportar evidencias que mereces la fama que te precede y por ende mi única hija.

Isabel palideció.  Odiaba a Álvaro y para colmo de desgracia, el tal Álvaro era uno de sus pretendientes.  Podían pasar muchas cosas en esas expediciones, y ¿por qué no?  Álvaro poniendo deliberadamente la vida de Diego en peligro. A lo mejor era una estrategia de su padre para deshacerse de Diego y echar la culpa a la suerte de la guerra.

Meses pasaron. Ninguna noticia. Isabel ya no dormía, acabó no comiendo, enflaqueció.

Cuando llegó el día del regreso de la guarnición, Isabel acudió a toda prisa, a pesar de estar muy debilitada. Y lo primero que vio fue a Álvaro. Lo insultó sin contemplaciones, acusándolo de haber matado a Diego, le gritó que nunca se casará con él, que su corazón pertenece a Diego y que sin él la vida ya no valía la pena y  cayó al suelo desmayada. Mientras tanto llegó Diego que cerraba la marcha.  Vio Álvaro agachado encima del cuerpo de Isabel, pensó que estaba muerta y le reprochó de ser la causa de su defunción. Este no pudo soportar la alusión, reprochó a Diego de haberle robado el corazón de su futura esposa, desenvainó su espada y mató a Diego en el acto, el cual, al ver su amada muerta,  ni había hecho ningún ademán por defenderse. Los alaridos despertaron a Isabel, se levantó y  cuando vio a Diego tumbado boca arriba y la mancha de sangre en el pecho, comprendió. Sin soltar una palabra, le cogió su mano, se acostó lenta y tiernamente a su lado y cerró los ojos, para siempre.
Fueron enterrados cogidos de la mano.

Desde aquel infausto día, corrió la voz que Isabel y Diego, dos seres maravillosos,  predestinados a quedar juntos de por vida, cumplieron con su destino en el más allá.
A partir de  entonces, se ha ido pregonando por doquier la historia de los amantes de Teruel, la cual con los años y los siglos, miles de veces contada en variadas versiones, cada vez embellecidas, acabó siendo una leyenda.
                                                                                                              Felipe M (2020)

LOS AMANTES DE TERUEL (por Bruna)


Historia de mi autoría inspirada por la leyenda de los amantes de Teruel

En el año 1217, en la ciudad de Teruel vivía una noble doncella llamada Isabel, joven educada y de gran belleza. Sus tres hermanos, prósperos mercaderes, tenían a su servicio a un muchacho muy hermoso llamado Diego. Isabel comenzó a fijarse en él, Diego lo notó, se enamoraron e iniciaron una relación secreta.
Una noche cuando Isabel se disponía a visitar a su amante el hermano mayor la descubrió,  comprendió sus intenciones y las comunicó a sus dos hermanos. Decidieron evitar la infamia y el escándalo.
Al día siguiente fingieron invitar a Diego a ir con ellos fuera de la ciudad y cuando llegaron a un lugar solitario lo mataron y lo enterraron.
Los días pasaron y las noches también.
Isabel, preocupada por la ausencia De Diego siempre preguntaba por él a sus hermanos, pasaba las noches llorando y llamando a su amante.
Una noche le apareció en sueño, le reveló las circunstancias de su asesinato y dónde estaba sepultado.
Por la mañana, en compañía de su nodriza, Isabel fue al lugar indicado por Diego, cavó donde la tierra parecía más blanda y vio el cuerpo del joven tan querido.
Isabel gritó, lloró, sucumbió a la desesperación y se mató.
La nodriza, desesperada también, habló de la implacable crueldad de los hermanos y los acusó del asesinato de Diego.
El señor de Teruel condenó a los hermanos  a que enterrasen a los dos  amantes juntos y que saliesen de la ciudad para siempre.
Los hermanos se arrepintieron y pidieron a Juan Avalos, gran escultor, dos sarcófagos decorados con las estatuas en mármol de Isabel y Diego, los amantes de Teruel, que podemos visitar en el mausoleo hoy también.

Bruna

vendredi 7 février 2020

LOS 18 AÑOS (Por Felipe M)


LOS 18 AÑOS
por Felipe M

Los 18 años nos dan una belleza de volcán dice una canción de Luz Cazal. Pero no es el propósito de esta historia en la que no se pueda negar que los 18 años nos dan una buena dosis de osadía.

En 1968, en mi municipio, aún estaba vigente la costumbre de festejar el fin del año escolar y al mismo tiempo el conjunto de nuevos reclutas o futuros reclutas(les conscrits in francés), es decir los jóvenes de 18 años, residentes del municipio. Éramos una decena de jóvenes de 18 años y tal como los niños por Halloween pasan de casa en casa para pedir caramelos y dulces, nosotros pasamos de casa en casa para pedir un regalito.(dinero con preferencia)
En el patio de la escuela que era también el patio del ayuntamiento, hicimos de obreros para montar una carpa con madera y lona para organizar dos bailes populares en los dos últimos fines de semana de junio. Nos encargamos de todas las tareas, unos eran encargados de atender la taquilla, otros el bar, otros se encargaron de la vigilancia de la entradas.
Tradicionalmente, los ingresos del primer baile eran entregados al comité de fiestas o de festejos del municipio.
Una semana después, el secundo baile volvía a tener lugar en las mismas instalaciones y  entonces los ingresos los cobramos nosotros para hacer una fiesta, un viaje o cualquiera cosa que nos gustase. Elegimos un viaje a Palma de Mallorca. Aquel viaje quedó un buenísimo recuerdo. Para todos era la primera vez que íbamos de vacaciones sin los padres. En aquel entonces, no teníamos asistencia de los padres tal como hoy en día. Nos parecía una verdadera aventura: tomar el tren de la tarde hasta Lyon, callejear toda la noche por la ciudad, esperando la mañana para trasladarnos al aeropuerto de Lyon Bron. Además era el bautismo del aire para todos.

Nadie entre nosotros sabía ni una palabra de español. Mis compañeros no habían hecho estudios secundarios, era yo el único en conocer algo de inglés, lo que nos fue muy útil. En las discotecas, me di cuenta de que al estar ligeramente ebrio ayudaba a hablar más fluido en ese idioma. Ojalá me lo hubiera dicho antes mi profesora de inglés… Todo pasó bien y estuvimos muy contentos de aquella experiencia.
Fue mi primero contacto con España.

Felipe M


RECUERDO DE UNA CHICA


RECUERDO DE UNA CHICA

El miércoles cuando recordamos las tonterías, las alegrías o el miedo que pasamos durante nuestra infancia, no te hablé de un día a finales de la guerra, cuando nuestra madre, al llegar de hacer las compras nos dijo:
- Hoy, he podido comprar un poco de mantequilla. Voy  a untarla sobre rebanadas de pan. Eso será vuestra merienda. Ya veréis como es buena. ¿Qué era esa mantequilla que nunca habíamos comido?
Nuestra madre nos dio el pan con mantequilla. Nos supo a gloria. En un momento dado, mi hermano puso la rebanada de pan con mantequilla encima de una mesita. Al querer recuperarla mi hermano se dio cuenta de que no estaba donde la había dejado. Sorprendido, la buscó alrededor y vio que Dick, el perro de la vecina, se lamía el morro. Se quedó estupefacto. Al ver su aire, nuestra madre se echó a reír..; y todos acabamos riendo.
Es gracioso ¿no? A mí me convence que , con su manera de ser, nuestra madre nos ayudó a pasar con menos dificultades esos tiempos de conflictos.


LA CASA DE MI ABUELO


LA CASA DE MI ABUELO
por Ana Maria

Varias veces al año, mi madre, mis hermanos y yo íbamos a visitar  nuestros a abuelos. A veces, cuando mi padre tenía vacaciones, venía con nosotros. En estos tiempos, el viaje duraba casi todo el día.
Llegábamos al fin de la tarde o al principio de la noche, muy emocionados por encontrar a mis abuelos pero, sobre todo, por la idea de volver a esta casa.
La casa estaba ubicada a orillas de un pueblo que no presentaba mucho interés. No estaba en la montaña, ni cerca del mar, ni siquiera de un lago. Era un simple pueblo del campo francés. Su único interés era que la frontera suiza estaba muy cerca y que, cuando mis padres iban a echar gasolina en Suiza, nos regalaban de chocolates suizos.
Pero la casa misma nos parecía maravillosa. Mi abuelo la había comprado por una miseria, en una subasta. Él, que era un obrero, solía decir que era el único buen negocio de toda su vida.
A nuestros ojos, la casa era inmensa, casi un castillo. En realidad, era una mansión, con muchas dependencias que albergaban, cada una, tesoros que maravillaban a mis hermanos y a mí.
Había una antigua caballeriza, sin caballos, pero con viejas sillas, arneses, perchas y herraduras.
A nosotros, lo que nos gustaba aún más, eran la conejera, con verdaderos conejos, y el gallinero, con verdaderas gallinas. Nuestro trabajo, cada día que estábamos allá, era de recoger los huevos, alimentar la gallinas con granos y los conejos con cáscaras de verduras. Los domingos y por las fiestas, solíamos comer pollo o conejo pero nunca supimos que eran los mismos que veíamos cada día.
También nos gustaba el gran sótano enterrado bajo la casa, aunque nos daba un poco de miedo y siempre íbamos los tres juntos. Allí, se conservaban durante todo el invierno, las manzanas recogidas al final del verano. En otra parte, había montones de carbón para alimentar la cocina y las estufas.
Había también varias botellas cubiertas de polvo y nunca supimos exactamente lo que contenían.
Lo que a nosotros nos intrigaba era un especie de gran recipiente de cobre con tubos. Los abuelos nos decían que no servía para nada pero, ahora, sé que estaba escondido en el sótano porque mi abuelo no tenía la licencia para destilar alcohol. Y que, probablemente, no era el único del pueblo en este caso.
Tengo también recuerdos de un huerto muy bien ordenado, con todos tipos de verduras o de la cosecha de endrinas, cuando mi abuelo sacudía el árbol y nosotros sosteníamos una vieja sabana debajo para recoger los frutos que caían.  Me acuerdo de las meriendas de patatas cocidas en las cenizas de un fuego, en el jardín, con rebanadas de tocino tostado.  ¡Dios mio!, eso era mucho mejor que Nutella!
Hoy, la casa fue vendida pero cada vez que paso por esta parte de Francia, me paro un rato. Me parece más pequeña y menos misteriosa pero siempre me recuerda los que fueron entre los momentos más hermosos de mi infancia.
Ana Maria
Enero 2020

mercredi 5 février 2020

UN LINDO RECUERDO


UN LINDO RECUERDO


por Mónica, Enero de 2020


Fue en el día de la reapertura de los cursos, con mis camaradas, esperábamos que abrieran la cancela del colegio; parloteábamos de nuestras vacaciones y mirábamos a los chicos que se ponían en cola del otro lado de la alambrada que separaba chicas y chicos. Uno de ellos captó mis ojos: más alto que todos, tostado ( por el verano, sin duda), el pelo negro y una hermosa prestancia, era muy guapo.

 Yo, también era alta, y, en un momento, se cruzaron nuestras miradas, él me sonrió mientras uno de sus camaradas lo interpelaba : «¡hola, Fabio! ¿nos vemos después ? »Así, este guapo se llamaba Fabio. ¡Qué raro y magnífico nombre ! Yo no conocía a nadie que tuviera un nombre tan original.

Me gustaba saber que iba a verlo no solo en los recreos,  sino quizà encontrándonos afuera, en la alameda.. Fue lo que paso, los dos nos reunimos en la acera Fabio me preguntó mi nombre, y, pronto, echamos un párrafo: tantas palabras para conocernos y saber de nuestras vidas, nuestros padres, gustos, ocupaciones, estallamos en risas cuando nos dijimos que nuestra principal ocupación en casa era la lectura, nadie hubiera podido pararnos cuando lanzábamos títulos, autores, detalles de un libro « ¿te acuerdas del capítulo con los caballos y la joven aterrada ? si...si y..n »  seguíamos hablando sin cesar y, no había reparado en que andábamos cogidos de las manos como si fuera nuestra costumbre. Pronto, al caminar, nos habíamos acercado a nuestras viviendas, Fabio me enseñó su chalé con un pequeño jardín lleno de rosas, yo le indiqué el inmueble alto donde vivía en el quinto piso. Entonces, percibí una diferencia que me hubiera molestado si Fabio no me hubiera tomado del hombro, mirándome sin quitar sus ojos de los míos, me propuso que el día siguiente, nos fuéramos juntos al colegio.

Después fueron las vacaciones, Fabio, en la familia de su madre en Italia, yo explorando, una vez más los hermosos bosques del norte de Paris, y sus diferentes riquezas de estación en estación, castañas, muguete, olores, colores. Un día al regresar de uno de estos paseos, abrí el buzón y encontré una postal con sello italiano (lo que hizo reír a mi mamá) : Fabio me escribía : «Estoy en Torino y te echo de menos, Mónica, en esta muy bella ciudad, hago como si me dieras tu mano, y nos fuéramos andando por la orilla del Po, un beso tierno de Fabio».

Nunca más, volvimos a vernos, solíamos intercambiar cartas, contándonos nuestros, des cubrimientos de la vida...Lo que había sido para mí una emoción increíble, sentir tal armonía, saber que nunca podría olvidar esta felicidad, pese a que conocí otras formas de amor, ahora sé que fue una primera vez, un aprendizaje en mi vida

                                                                                                          Mónica, la Tertulia
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mercredi 1 janvier 2020

ME SENTÉ Y LLORÉ (Por Felipe M)


A orillas del río Piedra me senté y lloré.(Paulo Coelho)



Argumento del libro : Tras once años separados, una mujer se reencuentra con su amado. La última vez que se vieron eran todavía adolescentes. Hoy, la vida los ha llevado por caminos muy distintos: ella vive en Zaragoza, preparó oposiciones y ha aprendido a dominar sus sentimientos. Él ha viajado por todo el mundo, posee el don de la curación y ha encontrado en la religión un refugio para huir de sus conflictos interiores. Pero en el reencuentro, a ambos los unirá un único deseo: el de cumplir sus sueños.
A orillas del río Piedra me senté y lloré es una novela sobre el amor y la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo



A continuación, un ensayo personal inspirado por la primera frase del libro que es también su título:
A orillas del río Piedra me senté y lloré.
  
El escenario en el que transcurre la trama de este relato es digno de una postal. El entorno paisajístico
encantador no fue la única razón por la que trece monjes cistercienses eligieron el sitio para fundar en 1194 un monasterio en un antiguo castillo donado por Alfonso II de Aragón. La zona había sido considerada bastante apta para la soledad, alejada del mundo exterior, para edificar el denominado Monasterio de Piedra. No fue llamado así por el material de construcción utilizado sino por el nombre del río epónimo, el río Piedra, que corre en la cercanía de Nuévalos en la comunidad de Catalayud (Aragón).

Fue en tiempos remotos. En el monte, a cierta distancia de Nuévalos, vivía una humilde familia campesina en cuya casa la palabra fácil no se oía mucho. Nada era fácil en aquel entonces, excepto contar sus ahorros por lo escasas que eran las cosechas.  Apenas los padres podían dar de comer a sus hijos.  Durante el invierno, cada uno tenía que cumplir con sus tareas antes del ocaso, porque poco después, en el hogar, la noche era tan oscura y la luz proporcionada por el candil tan débil que ninguna actividad quedaba posible: cocinar, leer, jugar. Pero lo de cocinar  no resultaba siempre un problema ya que con frecuencia la despensa estaba vacía. En cuanto a la lectura, de la que dicen que nutre el pensamiento y alimenta la imaginación, ve su eficiencia mermada cuando la barriga está vacía. Huelga decir que faltaba el ánimo para disfrutar cualquier juego. En cambio los cuentos, las historias, las leyendas, narrados por turnos por los padres al amor de la lumbre, llenaban el final de la tarde, hasta que les ganara el sueño.

Aquella noche, el padre contaba a sus hijos el origen del nombre que lleva el rio Piedra que bordea la arboleda detrás de la granja.. Según dice la leyenda, todo lo que cae en las aguas de este río se transforma en las piedras de su lecho. Y les contó una historia conmovedora del amor complicado de una chica bellísima que amaba tiernamente  a un joven muy guapo también. Sin embargo el odio mutuo que se tenían los respectivos padres hacía muy difícil que establecieran una relación armoniosa, ni contemplaran un apacible futuro común.
 Además, él era un chico muy duro y la hacía sufrir sin ton ni son. De vez en cuando se marchaba sin aviso hasta que un día desapareció y nunca más se vio. Ella esperó, años, lustros, ¡bueno! un largo tiempo. Cada día iba a dar un paseo a lo largo del río donde tenían la costumbre de encontrarse, por si acaso. Por encima debía aguantar el aire socarrón de su padre  satisfecho por no volver a verlo. Un día mirando en las aguas del río, avistó una piedra en forma de corazón. Acudieron a su mente los chismes del pueblo tachando a su novio de hombre sin corazón o de hombre del corazón de piedra. 
Convencida de que se trataba del corazón de su querido novio, se arrojó en las aguas para reunirse con el ser amado. Ningún cuerpo fue hallado. Se corrió la voz de que se transformó en piedra también. De ahí la famosa leyenda. (Totalmente inventada por mi menda)

Hermelinda, la hija mayor, escuchaba detenidamente. Desde siempre los ríos han tenido su atractivo, su encanto. Se recordaba muy bien, de pequeña, solía recorrer las orillas del río, canturreando, silbando, recogiendo flores para ofrecérselas a su madre y alegrar la atmósfera de la granja. Claro que de ser plantas edibles, mejor pensaba la madre.
Para Hermelinda esos ramilletes daban vida  al interior del caserío y alegraban su pensamiento. Una tarde, sentada en el pasto, cerca del río, los recuerdos se amontonaban en su mente : "¿Que fue de Pedrito? ¿ donde se habrá ido?" " Seguramente ya estará casado a estas alturas?
Había conocido a ese chiquito de pequeña, hacía años.  Vivía en un pueblecito ubicado en el otro lado del río.  Solía acompañarla durante sus caminatas, charlando, cada uno desde su propia orilla, escuchando las hazañas del día del otro. Era peligroso intentar cruzar el río, por lo tanto tal cosa  estaba tajantemente  prohibida por sendos padres.
Hermelinda lamentaba que se había marchado.
- Se habrán mutado sus padres o yo no sé qué- pensaba.
Por poco estaba resentida con él. Quizás con los años se hubieran enamorado y casado. Dejó de pensar unos minutos para aclarar su mente, luego, recobrándose, dijo con  un suspiro:   Amor de niño, agua en cestillo.  Tenía razón el refrán.
Sentía su vida fluir tal como las aguas del río. Y ese estado de ánimo la puso muy triste. Claro, Pedrito no era el príncipe azul, pero ella se hubiera conformado con un simple pastor siempre que fuese hombre decente, bastante guapo eso sí, para cuidarse mutuamente hasta vivir el uno para el otro. Pensó en la tristeza de la leyenda del río Piedra, que magnificaba el hecho de morirse para el otro. "Por muy admirable que fuese, eso nunca me ocurrirá "  se dijo a sí misma.

Llegó el invierno y con ello ese frío tanto más espeso cuanto que esas comarcas parecían olvidadas por Dios. Parecía que el cielo si mismo pasaba frío y se escondía detrás de nubes de las que emanaba una poca luz realzada por el manto blanco del campo nevado. Pero Hermelinda no quería perderse su caminata diaria al borde del Piedra, que seguía fascinándola incluso en este periodo poco propicio al optimismo y a fantasear a la intemperie. El río había desaparecido bajo una capa de hielo. Sin embargo, por debajo, se podía oír borbotear la corriente, que se adivinaba poderosa.

De repente, un ruido entre las ramas. ¿Estaba acercándose alguien o un animal? Quizás su imaginación exasperada por su sentimiento de solitud estaba engañando sus sentidos? No podía decir. Luego creyó oír una voz, un leve canto.

- Seguramente es alguien. Si anda tarareando así es que no me hace caso, no me está vigilando, entonces no te asustes- se dijo a sí misma. 

- Podría ser también el viento entre el follaje. Mejor que regrese a casa antes de que alucine.

-¿Hermelinda, eres tú?  Esta vez, sin duda alguna, era una voz humana

Al otro lado del río, saliendo del soto, avanzaba un agraciado joven, elegante, bien arreglado.
- ¿Pedrito? ¿ Cómo es posible?  ¡Después de tanto tiempo ! ¿ Qué te ha ocurrido? ¿Has venido por mí?
- Espera ahí, deja que llegue a tu lado y te contaré todo lo que hice, soñando contigo,  para que lo nuestro fuera posible. Mira, hasta cruzar este río se volvió fácil, gracias a ese bendito puente de hielo. Dios está de nuestro lado. Y enseguida emprendió la travesía.
Nada más llegar a la mitad del río, la capa de hielo se rompió de golpe, un enorme hueco se tragó al pobre Pedrito del que nunca más se supo. Si se fue a reunir para siempre con las piedras de su lecho, nadie lo quiso jurar ni lo quiso negar..
A orillas del río Piedra Hermelinda se sentó y lloró. 😢


Felipe M.
¿Sabíais qué existe un río que deja todo petrificado a su paso? Pues sí, existe un río con esta característica en España.
El río Piedra nace en Rueda de la Sierra ( provincia de Guadalajara), cerca de Cillas
El agua del río tiene una alta concentración de carbonato cálcico y se deposita sobre el suelo, las plantas, los musgos, etc. Creando así una costra caliza que va creciendo progresivamente, y es este carácter petrificador lo que habría dado nombre al río.
El río Piedra es también un río del Amazonia venezolana. Ubicado en el Estado de Amazonas, es un subafluente  del Orinoco.  
REFRÁN:  "AMOR DE NIÑO, AGUA EN CESTILLO"
Significado:  A veces se dice este refrán para denotar la inconsistencia de los amores de adolescentes..

LOS PÁJAROS DE VERANO


LOS PÁJAROS DE VERANO
Por Felipe M

Años 70. La familia Wayuu*, indígena, lidera el tráfico de marihuana en La Guajira (Colombia). Para la familia liderada por Rapayet  Abuchaibe y Úrsula Pushaina, el contrabando y la bonanza minera es el pan del día a día en esa región colombiana.

Producción colombiana dirigida por Cristina Gallego (El abrazo de la serpiente, Demonios tus ojos) y Ciro Guerra (Los viajes del viento, La sombra del caminante). El reparto lo forman Natalia Reyes (Cumbia Ninja), Carmiña Martínez y José Acosta. Fue seleccionada para abrir la edición No. 50 de la Quincena de Directores en el Festival de Cannes de 2018
Basada en una historia real que explica el origen del narcotráfico en Colombia, la película se sitúa en los años 70 cuando la juventud norteamericana abraza la cultura hippie y con ella a la marihuana.


La historia empieza con el deseo de Rapayet de casarse con la hija de una familia Wayúu.
Los wayúu provienen de la península de la Guajira, sobre el mar Caribe,  entre Colombia y Venezuela sin hacer caso de las fronteras entre estos dos países. El término wayúu significa en arahuaco" señor", "hombre poderoso"...

 Después de bailar con dicha chica la Danza Wayuu, La Yonna,  Rapayet se acerca a ella y le dice:"Serás mi mujer" . La familia impone sus condiciones y fija la cuantía de la dote. Rapayet no tiene el dinero. Con su mejor amigo reflexionan en qué tipo de comercio podrían meterse. Al ver una familias de gringos, que aparentemente están ahí para hacer campaña contra el comunismo, y habiéndose enterado de que están en busca de marijuana, les prometen la cantidad que desean. Se las apañan para encontrar dinero, comprar marijuana y vendérsela a  los gringos.. Así consiguió el dinero, y pudo volver a la casa de la chica con las 30 cabras, 5 vacas, collares de tumas* y yo no sé qué.

Primeramente renuente,  la suegra se volvió una verdadera empresaria, pero vigilando que se respeten las costumbres wayuu. Rápidamente toda la familia fue involucrada en el comercio de la hierba, con todos sus problemas de relación, y para terminar el odio desencadenó una guerra fratricida que acabó con la empresa familiar que pasó bajo el control de un teniente que aprovechó la tontería de su jefe (Anibal) que prefirió perder todo antes que renunciar a una venganza contra su sobrino (Leonidas), un borrachón que faltó de respeto a su hija.

Mis comentarios
·         La moral : Bien mal adquirido nunca beneficia. Es una lucha entre el dinero, la codicia, el honor y las tradiciones y creencias ancestrales (los sueños y los presagios con pájaros),

·         Es muy bien filmada, Las imágenes son muy hermosas.  Una lástima que no nos enseñaron más los bellísimos paisajes de la Guajira.

·         La pelí es muy bonita, los personajes son muy creíbles.. Me gustó mucho oír la canción "El pollo vallenato" que conozco muy bien.. Es el apodo de Luis Enrique Martínez Argote, cantante vallenato
[Luis Enrique Martínez Argote (El Hatico, FonsecaLa Guajira, 24 de febrero de 1922 - Santa Marta, 25 de marzo de 1995) , apodado "El pollo vallenato" fue un músico colombiano, intérprete del acordeón diatónico, cantante, verseador y compositor de música vallenata. Wikipedia]

·         No hay verdadero suspenso. La trama se podía adivinar desde el principio. Pero la realización supo mantener el interés.

*Las tumas son las piedras que más enamoran a los wayúu o guajiros, 
*El término wayuu significa en arahuaco" señor", "hombre poderoso.

Felipe M.

ELEGANCIA, SOL Y CAFÉ


ELEGANCIA, SOL Y CAFÉ
Por Felipe M

El café es un asunto de buen gusto. El  primer y  a veces único deseo cuando estamos a punto de terminar una buena comida, hartos de engullir todas clases de alimentos, fuesen los mejores del mundo,  es tomar no un café sino un buen café, insistiendo en "buen". A estas alturas es la única cosa que estamos capaz de paladear, a manera de una eterna revelación. 

He visto a muchas personas a las que no les gusta beber café, Dios les perdone, sin embargo a muchas de ellas  les encanta el olor a café. Bajo el sol, diferencias tienen el derecho de existir. Tengamos la elegancia de aceptarlo.

Después del agua, el café y el té son las bebidas más consumidas en el mundo. Detrás de ellas vienen en el siguiente orden: el zumo de naranja, la cerveza, la coca cola, el vino, el vodka.

El término café no designa sólo esa bebida calentita que te deleita el paladar.
Café y elegancia van a la par. El café está asociado al despertar de los sentidos y por ende a la actividad intelectual que es clave para actuar con elegancia. "Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos " dijo Aristóteles. (Rien dans notre intelligence qui ne soit passé par nos sens)
La elegancia es sinónimo de buen gusto. No el gusto dictado por la moda, sino del discernimiento capaz de separar lo bueno de lo malo, lo bello de lo feo, de sacar lo mejor de nosotros mismos.
Los cafés literarios de Viena tienen la fama de ser los más bonitos y elegantes del mundo. Todo lo que toca al café se viste de elegancia. Elegancia material o intelectual, como lugares de tertulia entre artistas e intelectuales.

La belleza se asocia al café en la vajilla dedicada. Hay verdaderas obras de arte.
Y para mí las más bonitas son los numerosos tipos de máquina o aparato de café.
Beber café y hacer deporte en paralelo protege la piel de los efectos nefastos del sol.
Aunque relacionamos en nuestro imaginario de europeos el café con el sol, por ser una planta tropical, la planta de café prefiere crecer a la sombra de otros árboles de mayor porte. Le gusta el sol pero no el sol abrasador.
Dos tipos de cultura existen : a la sombra o bajo el sol.
Esta práctica agrícola de plantar directamente "bajo el sol" el café tiene problemas ecológicos graves.

El café es el tema de un sinfín de canciones (La cumbia del café,  cumbia y café, Ojalá que llueva café en el campo de Juan Luis Guerra, Moliendo café de José Manzo Perroni (Venez)…Couleur café de Gainsbourg). También Ella Fitzegarld, Johnny Cash, One more cup of coffee de Bob Dylan etc  han cantado el café.
Hoy en día, si te preguntan: ¿Te gustaría una taza más?  Mejor contestar: "Una taza más sí, una tasa más no".
Felipe M

EL MUERTO COCIDO


EL MUERTO COCIDO

"Cocido, el tipo estaba cocido. No quiero decir cocido o frito en el sentido coloquial de muerto, me refiero a cocido de verdad, cocinado, como pueda estarlo una langosta a la americana o un pollo a la papillote. Muerto también estaba, naturalmente, pero uno puede morirse de muchas maneras, y ésta era realmente inusual. Tenía los párpados contraídos y la piel... En fin, un espectáculo muy desagradable. Había pasado la noche entera encerrado en la sauna de aquel gimnasio con la temperatura a todo meter"

(Así empieza la historia " Muerte en el gimnasio" , de Alicia Giménez Bartlett, Crímenes que no olvidaré).

A continuación, mi historieta :

Juanito, cuando vivía, era un gran nadador, un campeón, y todas las tardes iba a la piscina para entrenarse hasta el infinito. Aspiraba a participar en el campeonato nacional, nadaba y nadaba incansablemente con el fin de volverse mejor que los otros atletas, sus compañeros.
 Bueno, su vida no era complicada, pero no sabía no complicársela, le gustaba solamente trabajar y sobretodo nadar. No pasaba mucho tiempo con su familia y su mujer se quejaba de su ausencia: Tengo que hacer todo en esta casa, limpiar, cocinar, arreglar el jardín, cuidar de los hijos, de tu madre y aunque hago mucho ella nunca está satisfecha......
-No aguantas a tu familia, estoy harta de ti.
Los otros nadadores le tenían miedo porque era un atleta incansable e invencible.
La víspera de su muerte se entrenó más tiempo que los otros y para descansar se fue al sauna. La policía investigó mucho tiempo, acusó a dos nadadores que odiaban a Juanito, acusó a su mujer y descubrió  que el muerto falleció en el sauna por culpa de......una  cerradura bloqueada
Bruna

vendredi 13 décembre 2019

Mini recuerdos de mi infancia(Marco)

Mini recuerdos de mi infancia- jueves 16 de mayo de 2019. Ensayo inspirado por la frase siguiente: 
En un lugar de la Francia, de cuyo nombre yo quiero acordarme, vivía no hace mucho un jovencito de los de ‘aula ya olvidada’, cariñoso abuelo, casa antigua, y perro corredor.”   (1)

“En un lugar de la Francia, de cuyo nombre yo quiero acordarme, vivía no hace mucho un jovencito de los de ‘aula ya olvidada’, cariñoso abuelo, casa antigua, y perro corredor.”
Cada verano, íbamos de vacaciones a esta hermosa región de Francia y Suiza,  montañosa y lacustre, donde vivían mis abuelos y gran parte de la familia de mi madre…

En mis orejas y corazón, todavía suenan los nombres de todos los pueblos de los alrededores…

Aunque solíamos ir de vacaciones cada verano al mismo lugar, me encantaba volver a ver a mis abuelos,  a mi familia, y sobre todo a mis favoritos primos… sin olvidar mi perrito corredor!

Me sentía tan feliz aprovechando  el campo durante aquellas privilegiadas semanas de verano… porque, durante todo el largo periodo escolar, solíamos vivir en un piso de una gran ciudad del centro de Francia.

Entre numerosos recuerdos agradables, me encantaba ir en bici con mis primos, rumbo a la playa del lago Lemán, ubicada a unos quince kilómetros… La ida era un gran placer porque casi bastaba con dejarnos bajar la suave cuesta hasta la playa. Sin embargo la vuelta, después de más de una hora jugando en las aguas del lago, nos costaba un verdadero esfuerzo. 

Me acuerdo también del jardín de mi abuelo, donde el hallazgo de cada una de las patatas dentro de la tierra, causaba una felicidad más grande que si de oro se tratara. 

Eran placeres sencillos que tuve la suerte de conocer.
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(1): Según la primera frase del ingenioso libro (1605) más leído en el mundo… : “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) 
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Marco

Un ejercicio de estilo a la manera de Raymond Queyneau



Después de la pequeña narración abajo, va la narración de la misma historieta redactada en el estilo "telegrama"

NARRACION
Éramos el 29 de septiembre del año 2013, el último día de mi estancia en Rodas que había dedicado a explorar las callejuelas de la vieja ciudad medioeval ya tantas veces recorridas.
Sentada en un banco al lado de una joven griega simpática, estaba charlando cuando una motocicleta flamante se partí ruidosamente y su conductora, arrugada como una vieja manzana, vestida de negro desde la cabeza: amplio sombrero de encaje, y los pies calzados de elegantes escarpines de tacones altos, con sortijas en todos los dedos y pulseras que tintineaban, rompió a hablar con mi vecina. Su cara de cacique indio se animaba de toda forma de mímicas y muecas: ¡una diva !
Un momento después, cambiamos risas y adioses y ella se abalanzó en su motocicleta y arrancó a bombo y platillos.


TELEGRAMA
-Rodas, 29 de septiembre de 2013
Ultimo paseo en casco medioeval
Charla con griega simpática, las dos en banco
moto flamante ruidosa se para , conductora toda de negro, viejita, amplio sombrero de encaje, escarpínes de tacones altos, sortijas en todos dedos, pulseras tintineante
rompe hablar con vecina de banco, cara arrugada, mímicas y muecas,
Las tres hablamos, adioses y sonrisas
Diva salta en moto, arranca a bombo y platillos.
Hasta pronto, mijitas, mañana en casa.


Mónica, la Tertulia

Para saber más:     NoSóloTécnica