jeudi 24 mars 2016

Los cafés de Madrid y otros lugares

Los primerísimos cafés, lugares públicos especialmente diseñados para tomar el café como bebida, nacieron en el siglo XVI en las grandes ciudades de La Meca, Estambul y El Cairo. Un siglo más tarde aparecieron en diversos países de Europa, como Austria, Italia, Alemania, Francia (el Café Procope abrió en 1686) y además llegaron a Madrid a finales del siglo XIX.


Desde el principio los cafés no han sido solo lugares  públicos para disfrutar de una taza de humeante café pero también lugares donde se encontraban personajes celebres de los campos de las artes, de la literatura, la política, los toros y de la cultura en general. En Madrid se llamaban “tertulias” (etimología incierta) o “casas de peña” es decir un grupo de individuos que se reunían para compartir intereses comunes y actividades. Por extensión así se llamaba el lugar.

La mayoría de los famosos y lujosos cafés de Madrid, como El Fornos, El Café de Levante, El café de Granada, El Café Suizo, el Café de Solito etc. han desaparecido o están muriendo. El más conocido de esos que ha sobrevivido es el Gijón, famoso por su decoración y sus tertulias de los intelectuales de postguerra. Al café Gijón fuimos con Ligia, ¡desgraciadamente a la hora de la siesta!. Estaba  completamente vacío… Una razón más para volver a Madrid.


Dicen que republicanos y falangistas compartían en armonía el mismo lugar, pero, a decir de los asistentes, se percibía una gran tensión cuando se cruzaban y, en ocasiones, algunos de ellos tenían la pistola bajo la chaqueta. 

Una noche, después de un mitin en El Centro, el cuartel de la Falange Española, al que asistió Whitelands, y una cena en el restaurante Amaya de la carretera de San Jerónimo,  el grupo se fue a la Ballena Alegre y Primo de Rivera insistió para que Whitelands los acompañase. Esa noche, el inglés se dio cuenta del respeto y de la admiración que le  se mostraba al jefe, para su sorpresa  más flexible que sus compañeros desde el punto de vista ideológico. Así pasaron volando un par de horas bastante agradables y me parece que Whitelands se sintió bien en ese lugar y consideró a Primo de Rivera bastante simpático. Quizá porque estaba achispado.

Extraída de internet.   Revista "Cortijos y Rascacielos (1931)
 La Ballena Alegre cerró en 1994, el año en que falleció el pintor de los murales. El sótano donde estaba terminó en un almacén de cajas de cervezas. Un triste lugar que por fortuna mantiene intactas las pinturas restauradas.


El café Lyon se ha convertido en el “James Joyce Irish Pub” y el propietario desearía recuperar las tertulias de los tiempos pasados. Desgraciadamente la normativa de incendios le  impide en él las reuniones.    

Foto  de  M.R.Giménez
Eduardo Mendoza lo describe como “un local pequeño, ruidoso y cargado de humo” en el libro "Riña de gatos".
                                                                                               Marie-Françoise R.

1 commentaire:

  1. La última fotografía que aparece en este reportaje, con epígrafe "Extraída de internet" corresponde al blog Antiguos cafés de Madrid y otras cosas de la Villa: http://antiguoscafesdemadrid.blogspot.com.es/2013/03/el-cafe-lion-y-su-ballena-alegre.html y está realizada por M.R.Giménez, como pone bajo ella en el blog original.
    Solicito una rectificación en este blog, restituyendo el nombre de quien hizo y publicó la fotografía original.
    Muchas gracias.
    M.R.Giménez

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